Un Diálogo Arquitectónico entre madera y hormigón enfrentado al Pacífico.
En el escenario dramático de una pendiente frente al vasto e inabarcable horizonte del mar, se alza un testimonio de la fusión entre la ligereza y la solidez, entre lo etéreo y lo arraigado. El volumen superior, conformado en su mayoría por ligeras estructuras de madera, se convierte en un mirador que se eleva sobre el paisaje circundante, capturando las vistas panorámicas del océano. La ligereza de la madera crea una sensación de ingravidez y conexión con la naturaleza que rodea la casa.
Sin embargo, esta danza aérea se equilibra con un contrapunto sólido y monolítico. El volumen inferior, en contraste, emerge del terreno como un bastión de hormigón, arraigándose con firmeza en la pendiente. Este elemento anclado cumple con una doble función: actúa como un soporte estructural esencial y, al mismo tiempo, proporciona una sensación de seguridad y refugio a sus ocupantes. La materialidad del hormigón se revela aquí en su máxima expresión tectónica, enfatizando la resistencia y la solidez en contraposición a la ligereza de la madera superior.
La Casa EG se convierte en un diálogo entre opuestos, un equilibrio entre lo estereotómico y lo tectónico. La madera y el hormigón interactúan en un baile armonioso, cada uno realzando las cualidades del otro. La calidez de la madera suaviza la austeridad del hormigón, creando un contraste intrigante que aporta vida y carácter a la residencia.
Uno de los aspectos más notables de esta casa es la cuidadosa consideración de las vistas y la contención. Los espacios de vida se distribuyen de manera estratégica para maximizar la relación con el entorno. Grandes ventanales y terrazas en las habitaciones se abren al mar, permitiendo que la belleza del paisaje sea parte integral de la experiencia del habitar . Sin embargo, la contención se mantienen en los espacios más públicos, ofreciendo un equilibrio entre la conexión con el entorno y la intimidad.
La disposición de estos dos volúmenes permite generar una plaza en su interior que alberga los espacios de esparcimiento y relación de los que habitan la casa, la piscina y el quincho, que actúan como espacio intermedio.
Construir en un terreno con una pendiente pronunciada es un desafío arquitectónico que exige creatividad, ingenio y un profundo entendimiento de la topografía. Este reto plantea una oportunidad única para diseñar un espacio que se integre armoniosamente con el entorno natural y, al mismo tiempo, proporcione una experiencia espacial única para sus ocupantes. La construcción en terrenos empinados requiere el desarrollo de estrategias específicas que permitan superar los obstáculos inherentes a esta topografía.
Las conexiones espaciales en un proyecto arquitectónico en pendientes pronunciadas se generan a través de la creación de planos aterrazados, espacios a doble altura, rampas, escaleras y muros de contención. Estos elementos arquitectónicos no solo son funcionales, sino que también pueden convertirse en características distintivas del diseño.
Los planos aterrazados son una herramienta fundamental para aprovechar al máximo el terreno. Permiten la creación de niveles de construcción que se adaptan a la pendiente, optimizando las vistas y la exposición al sol. Estos niveles también pueden servir para definir áreas de uso específico, como jardines, terrazas o zonas de recreación al aire libre.
Los espacios a doble altura son una estrategia efectiva para conectar visual y espacialmente diferentes niveles, creando una sensación de amplitud y fluidez en el diseño. Estos espacios pueden albergar áreas comunes, como salas de estar o comedores, y a menudo se ubican en el centro del proyecto, funcionando como un núcleo central alrededor del cual se distribuyen las demás áreas.
Rampas y escaleras desempeñan un papel crucial en la accesibilidad y en la creación de una experiencia de movimiento interesante en un terreno empinado. Estos elementos no solo conectan los niveles de manera funcional, sino que también pueden diseñarse de manera atractiva, convirtiéndose en elementos escultóricos que enriquecen el diseño arquitectónico.
Los muros de contención son esenciales para estabilizar el terreno y prevenir la erosión. Además de su función estructural, estos muros pueden ser diseñados de manera creativa para agregar textura, patrones y color al paisaje. También pueden servir como elementos de transición entre los diferentes niveles, incorporando vegetación o elementos de agua para mejorar la estética y la sostenibilidad.
Fundador / Arquitecto
Titulado con distinción de la Universidad del Desarrollo, en Santiago de Chile en el año 2012. Hace su practica y se queda trabajando en Ahlers y Asociados Arquitectos por un año, para luego en 2013 desarrollar proyectos como independiente, colaborando con distintas oficinas en concursos como Refugio de la Memoria, Pto Montt, (1er Lugar), Concurso Proyecto Edificio Consistorial de Calama, Arquitectos (2do lugar) y desarrollando proyectos como Restorán Piso 8, Centro innovación PUC Anacleto Angelini, Casa HF, en Santo Domingo y Diseño interior para restaurant T’Quila. Entre el 2013 y 2014 ademas hace ayudantias para el curso de taller en la Universidad del desarrollo.
En 2015 se va a Australia y trabaja en la oficina de arquitectura InkArchitects, desarrollando proyectos de diversa indole. En 2016 vuelve a Chile y se dedica completamente a ejercer como independiente diseñando casas, restaurantes, comercios, entre otros. Actualmente dirige su propio estudio de arquitectura.
Fundador / Arquitecto
Master en Arquitectura por la Universidad de Navarra, España (2011)
En 2011 desarrolla proyectos de arquitectura modular y eficiencia energética en España,-
donde además imparte talleres de diseño y autoconstrucción en “El matadero” de Madrid.
Premio XII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo con el proyecto de acción participativa
“El campo de la Cebada”.
En 2012 se traslada a Holanda donde trabaja como proyect manager en proyectos sostenibles
integrando energía pasiva, sistemas para alcanzar ciclos cerrados de materiales
de construcción, consumo, agua y energía. Planificación de estrategias urbanas para
el desarrollo de ciudades más sostenibles basadas en principios de eficiencia de recursos,
reutilización y reciclaje. Participa en concursos a nivel internacional como el Museo
Guggenheim de Helsinki y Museo de la Bauhaus en Dessau.
En 2014 viaja a Chile donde reside actualmente. Ha tabajado como desarrollador y
coordinador BIM en proyectos en colaboración con Gensler y como proyect manager en
arquitectura sostenible, energía pasiva y nuevas tecnologías de energía renovable aplicadas
a la eficiencia de la vivienda. Concursos de I+D+i aplicados a vivienda.
En la actualidad dirige su propio estudio de arquitectura ,
imparte clases desde 2017 en UNIACC y en UTEM desde 2020, como profesor de
taller de arquitectura.